La incorporación de piletas en obras públicas responde a una visión más integral del desarrollo urbano, donde el diseño, la tecnología y la sostenibilidad cobran cada vez mayor importancia.
En los últimos años, las municipalidades han apostado por proyectos de mejoramiento urbano para renovar los espacios públicos. Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la inversión pública de los gobiernos regionales y locales alcanzó los S/ 37 068 millones al cierre de 2025, un 11,2 % más que el año anterior. Parte de estos proyectos contempla la incorporación de piletas ornamentales, junto con iluminación, áreas verdes y mobiliario urbano para mejorar el entorno de las ciudades.
En ese contexto, Nicolás Bonnett, especialista de Hidrocentro Lima, explica que las piletas han pasado de ser un elemento complementario a convertirse en una infraestructura que requiere planificación técnica y un diseño especializado. «Hoy las municipalidades buscan proyectos que sean funcionales, duraderos y sostenibles. Una pileta bien diseñada no solo aporta valor visual, sino que también debe garantizar eficiencia operativa y un adecuado mantenimiento durante muchos años», sostiene.
A continuación, el especialista comparte tres aspectos que explican por qué las piletas han cobrado mayor relevancia en los proyectos municipales:
- Elevan el nivel de los proyectos urbanos. Las piletas aportan valor arquitectónico y refuerzan una visión de ciudad moderna, convirtiéndose en un elemento cada vez más considerado dentro de las obras municipales.
- Incorporan tecnología para una operación eficiente. Los sistemas actuales incluyen automatización, iluminación LED y recirculación de agua, lo que reduce costos de operación y facilita el mantenimiento.
- Exigen una planificación técnica especializada. Según el experto, una pileta exitosa depende de un adecuado diseño hidráulico, estructural y operativo desde la etapa de planificación, garantizando un funcionamiento eficiente y una mayor vida útil.
«Cuando una pileta se diseña correctamente desde el inicio, las municipalidades obtienen una infraestructura más eficiente, sostenible y con menores costos de mantenimiento», concluye”, Nicolás Bonnett.
