Después de las fiestas de cierre de año, muchas familias enfrentan el reto de recuperar el equilibrio financiero.
Luego de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, muchas familias enfrentan el reto de retomar el control de sus Finanzas. Los gastos extraordinarios propios de estas fechas pueden generar desequilibrios en el presupuesto del hogar, por lo que resulta fundamental reorganizar los ingresos y gastos para empezar el año con mayor tranquilidad financiera.
“Después de las fiestas es importante hacer una pausa y revisar con claridad cómo quedaron las finanzas del hogar. Reordenar el presupuesto familiar permite identificar oportunidades de ahorro y evitar que los gastos de corto plazo afecten los objetivos financieros del año”, señala Andrés Uribe, director de la Unidad de Vida – Ahorro e Inversión de Mapfre Perú.
Sobre este contexto, Uribe nos comparte las claves para reorganizar tu presupuesto familiar luego de salir de los gastos de Navidad y Año Nuevo:
Definir claramente los ingresos mensuales, incluyendo aquellos que no son fijos.
Además de identificar ingresos variables, considera proyectas los ingresos futuros y evalúa si puedes destinar parte de ellos a instrumentos financieros que generen rentabilidad.
Priorizar los gastos básicos y reducir aquellos que no son indispensables.
Clasifica tus gastos en categorías para visualizar donde puedes ajustar tu presupuesto. Reducir gastos innecesarios libera recursos para ahorro e inversión.
Destinar una parte del ingreso al ahorro, incluso si se trata de un monto pequeño.
“Un seguro de ahorro no solo protege a tu familia, sino también ayuda a generar capital a largo plazo. Es una herramienta que combina seguridad y crecimiento financiero”, señala el especialista.
Hacer seguimiento periódico al presupuesto para asegurarse de cumplirlo.
Revisa tu presupuesto mensualmente y ajusta según cambios en ingresos o gastos. Aprovecha herramientas digitales, tanto del banco como terceras, para monitorear tu avance y el control de tus gastos.
“El presupuesto no debe verse como una limitación, sino como una herramienta que brinda control y seguridad financiera. Ajustarlo y revisarlo constantemente permite anticiparse a imprevistos y mantener el equilibrio económico”, añade el vocero de Mapfre.
Además de reorganizar el presupuesto, es recomendable evitar nuevas deudas innecesarias, planificar las compras futuras y establecer metas claras de ahorro, como la creación de un fondo de emergencia. Estas acciones contribuyen a fortalecer la salud financiera del hogar y a construir una relación más responsable con el dinero.
